viernes, 13 de febrero de 2026

Consider the consequences (1930)

Este es el primer librojuego que se conoce de la Historia, escrito y publicado en el año 1930 (¡hace ya casi 100 años!) por el dúo artístico Doris Webster y Mary Alden Hopkins.


Es un trabajo pionero. Uno de muchos libros que este dúo escribió alrededor de aquellas fechas, todos ellos pensados como juegos de salón, aunque éste es el único que se podría considerar un librojuego (una historia narrativa en la que el lector puede tomar decisiones a través de secciones), ya que el resto eran otro tipo de juegos (por ejemplo oráculos, o preguntas y respuestas). La idea era leerlo en alto en alguna reunión de amigas e ir escogiendo el devenir de la historia entre todas.

Decir que Consider the Consequences (1930) está adelantado a su tiempo es poco. Las autoras no eran conscientes de estar creando un nuevo género literario (y en mi opinión los librojuegos son más que eso, es un arte más, a medio camino entre los libros y los juegos), y pasó desapercibido como tal. Apenas se escribieron tres o cuatro librojuegos más en los siguientes cincuenta años, hasta que por fin se estrenaron las series Elige tu propia aventura en 1979 y Fighting Fantasy en 1982, esta última por fin acuñando la palabra gamebook

El libro por supuesto es hijo de su época, pero las autoras eran periodistas, feministas y sufragistas, y eso también se nota. Por ejemplo, hay un momento en el que se descubre que la chica a la que se está ligando el protagonista no es virgen; el chico se lleva las manos a la cabeza pero ella le reprocha que él tampoco es virgen. "En los hombres es distinto", le dice él, y recae en el lector la responsabilidad de decidir quién de los dos tiene razón, sin que ninguna de las elecciones parezca penalizar a la otra. No me ha chocado a nivel moral porque no está ambientado en el siglo XXI sino en su presente de 1930, por lo que en todo momento me ha parecido que los personajes actuaban de acuerdo con la sociedad que les ha tocado vivir.

Se supone que es romántico, y de hecho la primera decisión consiste en ponerte en la piel de Helen y decidir si te quieres casar con Saunders o con Jed, pero en seguida te das cuenta de que la nata y la crema de esta historia tiene más que ver con la vida en general, no solo con el romance. ¿Aceptarás este trabajo, te mudarás, tendrás hijos, estudiarás esto o lo otro...?

La narrativa se detiene poco en escenas específicas o conversaciones, y en su lugar resume en breves párrafos lo que acontece a lo largo de semanas, meses o años. El objetivo es llegar a un status quo donde puedas llegar a ser feliz, o no.

Es un Elige tu propia aventura, pero llega a tener un pelín más de complejidad que la mayoría de las entregas de la colección específica de Elige tu propia aventura (1979-1998).

Para empezar, sorprende descubrir que el libro se compone de tres librojuegos en uno, con protagonistas diferentes e historias independientes, pero ambientados los tres en el mismo universo de la vida rural americana próxima a una ciudad.

El primero está protagonizado por Helen y los otros por Jed y Saunders respectivamente, y al principio de cada uno te destripan el árbol de decisiones:

El de Helen es más complejo que el de Jed y Saunders. Los de éstos últimos son más breves y consisten en el típico árbol sencillo con dos decisiones lineales en cada intersección, pero en el de Helen como podéis ver hay algunas secciones a las que puedes llegar de varias maneras distintas. El propio texto del libro lo justifica; por ejemplo al final de la sección H10 el texto advierte que "las dos decisiones a las que te enfrentas son situaciones en las que Helen se puede encontrar en otras vidas potenciales, pues uno puede ocasionalmente llegar al mismo punto a través de caminos diferentes".

Muchos Elige tu propia aventura no tienen ni esta mínima complejidad, por lo que me sorprende encontrarla en una obra tan antigua.

En el momento de escribir esto, solo he jugado cada uno de estos tres librojuegos una sola vez.

En el caso de Helen, decidí casarme con Jed, el ricachón consentido, pero la vida no nos fue especialmente bien, y pasados los años nos separamos y me reuní con Saunders, el trabajador empedernido, a quien no quiero tanto pero con el que no me llevo mal, y con quien terminé contrayendo mi segundo matrimonio, más feliz que el primero. Me sorprendió que un libro de esta época me permitiera efectuar un divorcio, y no solo eso sino que me tratara de enseñar que no es el fin del mundo si tomas alguna mala decisión en tu vida, ya que muchas veces tienes la opción de rectificar.


El árbol de decisiones de Jed es más pequeño pero su segmento no es mucho más corto que el de Helen, debido a que las secciones en sí son más largas. Me dio la impresión de que los segmentos de Helen y Saunders estuvieron redactados por una de las autoras, y el de Jed por la otra, al ser un poco más literario. 

Lo que es una lástima es que lo que acontece en una historia (sea lo que sea lo que hayas decidido) no tiene relevancia en las otras. Es más, aunque las tres historias sucedan en el mismo universo, suceden forzosamente en líneas temporales excluyentes. En un librojuego más moderno, sin duda se haría uso de palabras clave o condicionales del estilo de "Si en la historia de Helen te has casado con Jed, ve a la sección X", para que las tres historias tuvieran coherencia y sintieras una progresión. En mi lectura de la vida de Jed, Helen únicamente tuvo un cameo hacia el final; y en la de Saunders no pasó de ser una buena amiga de la infancia.

La vida de Jed me salió realmente trágica, me dejé llevar por las decisiones de los personajes que estaban a mi alrededor, y acabó la cosa tan mal que hasta me terminé suicidando, dejando a mi anciana madre sola, y ya ni hablar de mi exmujer y mi hijo. "La consecuencia de que Jed dejase que otros decidieran por él es que no solo acabó siendo un desgraciado sino que arrastró a otros consigo".

La vida de Saunders por el contrario a través de mis decisiones se marcó por mi éxito laboral primero y empresarial después, cuando gracias a ser fiel a mi empleador llegué a heredar su negocio y sacarlo a flote cuando llegó la dura competencia desde la ciudad.

Una lectura ligera y agradable, alejada de las acostumbradas temáticas librojuegueras de héroes de fantasía y ciencia ficción, o investigación y misterio, sintiéndose esta vez más relevante y cercana gracias a su costumbrismo, a pesar de (o quizá debido a) su origen como entretenimiento ligero de salón.

Agradezco mucho que Pushkin Press haya reeditado recientemente este antiguo libro, en una edición en tapa blanda porosa muy cómoda de leer, y tendrá siempre un lugar especial en mi colección de librojuegos.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Time machine #24: World War I Flying ace (1988)

 (a.k.a. La máquina del tiempo #23: El barón rojo)


La misión esta vez es averiguar quién derribó finalmente a este famoso piloto alemán en 1918, cerca del final de la primera guerra mundial, y para demostrar que has tenido éxito tienes que hacer una foto de ese día.

El tono y ritmo de la aventura están genial, me han recordado a las de Tintín, máxime cuando no vas a la misión con una cámara y para hacerte con una tienes que conseguir un trabajo de reportero, lo cual a su vez te sirve de excusa para meterte hasta el fondo de todos los fregados.

Antes de empezar te dan a elegir entre dos objetos; yo elegí el bueno pero luego repasando el libro he comprobado que si escoges el malo tienes una manera de conseguirlo durante la propia aventura tomando las decisiones adecuadas. En general te premian por tu sentido común y por prestar atención a la base de datos.

El autor desea que te vayas con alguna pincelada sobre la infancia del barón y sobre la construcción de aviones a pesar de que teóricamente eso no es parte directa de la misión, y la forma de invitarte a esos segmentos específicos no es muy orgánica, pero una vez estás metido en ellos son tan interesantes que no te importa.
Un momento divertido es cuando te invitan a viajar a Rusia con Lenin si lo deseas, advirtiéndote de que si lo haces de poco te va a servir en tu presente investigación. Efectivamente si lo haces es como si de pronto hubieras viajado a otro libro hipotético de la colección llamado La revolución rusa, desembocando naturalmente en una penalización que te manda muy para atrás por tonto.

Hay personajes secundarios ficticios pintorescos que te vas reencontrando en distintos momentos de la Historia al estilo de El secreto de los caballeros.

Para compararlo con The last of the dinosaurs (ver mi reseña anterior), tras terminarlo he pasado por todo el libro para contar cuántas intersecciones son verdaderas y cuántas son simples saltos de página, y me ha sorprendido ver que hay 15 páginas posibles donde puedes tomar una decisión frente a 22 que son solo saltos de página. La diferencia es que la mayoría de los saltos de página en El barón rojo son callejones sin salida, y esto es bueno porque están en momentos en los que te penalizan por haber escogido una mala opción y te llevan atrás en la narrativa (por ejemplo, varias de éstas te llevan a una misma página que sirve como una especie de punto de guardado), mientras que los de The last of the dinosaurs son obligatorios y te condenan a una narrativa lineal en la que tienes poca agencia.

En definitiva, es una entrega muy digna de esta colección.

De momento, este es mi ranking de las seis máquinas del tiempo que me he leído de esta colección:

1. Al encuentro de los dinosaurios: El estándar dorado. Instructivo, emocionante y con la suficiente dificultad como para que te sientas realizado y recompensado al pasártelo.
2. El secreto de los caballeros: El mejor inicio para la colección. Más fácil que el de los dinosaurios pero respetando tu inteligencia, y con un buen tratamiento de personajes.
3. World War I Flying Ace (El barón rojo): Aventuras pulp donde te pones en la piel de un reportero a lo Tintín.
4. Blade of the Guillotine: Entretenido sin más, pero se pasa de fácil.
5. Flame of the Inquisition: Muy buena prosa, pero como juego está roto, es difícil y frustrante.
6. The last of the dinosaurs: Pasillo de sopor.

A ver qué tal World War II Flying Ace, que en España se llama El barón rojo.

martes, 10 de febrero de 2026

Time Machine #22: Last of the Dinosaurs (1988)

 (a.k.a. La máquina del tiempo #21: El último dinosaurio)


Meh.

En vez de leérmelo del tirón, leía algunas páginas, me podía el sopor y lo tenía que retomar otro día. A pesar de tratar de lo mismo que Al encuentro de los dinosaurios (ver mi entusiasta reseña en este mismo blog), no consigue ser tan emocionante. Las cosas pasan porque sí y tienes la sensación de tener muy poca agencia: hay muchísimas intersecciones sin elección, es decir, que te mandan a otra página sin más, así que como juego es muy aburrido porque no haces más que leerte un texto saltando de un fragmento de 3 o 4 páginas al siguiente.

De hecho he repasado todo el libro y las he contado: Hay solo 13 páginas con elecciones frente a 20 saltos sin decisión. Bah.

Creo que el problema es que éste sí peca de intentar ser principalmente educativo olvidándose de ser emocionante, o intentándolo pero fallando. También es más deprimente porque, mientras el otro trataba de buscar un eslabón perdido, en éste estás todo el rato buscando motivos para la muerte de los dinosaurios, sin encontrar además ningún motivo definitivo porque, ya que la comunidad científica no se pone de acuerdo, el autor no se quiere mojar.

Estoy notando mucho el baile de autores de esta colección; la estructura siempre es la misma pero cada escritor la aprovecha o desaprovecha a su personal manera.

lunes, 9 de febrero de 2026

Time Machine #14: Blade of the Guillotine (1986)

 (a.k.a. La máquina del tiempo #14: La hoja de la guillotina)

El más fácil que me ha resultado de la colección hasta hora, me ha llevado como una hora y media y no me ha hecho repetir ni una sola sección. Esto significaría que he hecho el golden path del tirón, excepto que sí que he tomado una decisión que claramente era incorrecta en un momento dado pero el texto me ha dado la opción de redimirme sin mandarme en un bucle. Todas las decisiones eran fáciles de deducir por pura lógica, y encima en este caso había decidido saltarme la base de datos del principio (y las pistas del final también) y no me ha hecho nada de falta.

En realidad estaba bastante novelada, a veces las secciones duran como 5 páginas y terminan en una única "no-decisión" (una única opción de "ve a la página X," quiero decir), que te manda a otra sección larga y novelada. A lo mejor solo he tenido que tomar unas 6 o 7 decisiones en todo el libro.

La revolución francesa está de fondo pero el argumento principal es la búsqueda de un colgante que puede demostrar la inocencia de una mujer condenada a muerte. A veces el protagonista parece más adulto que en otras entregas por cómo se comporta y cómo reaccionan a él los otros personajes.
Como juego es bastante descafeinado pero me ha enganchado la historia. Ha ido la cosa tan rápido que probablemente me he dejado medio libro por ver.
Prefiero esto a Flame of the Inquisition, (el cual reseño en el Top librojuegos que me leí en otoño) donde pasa lo contrario: Me resultó muy frustrante (me mandaron a la página 1 hasta 3 veces en mi primera lectura) y si escoges un objeto incorrecto no te lo puedes ni pasar.
En Blade of the Guillotine también puedes escoger un objeto al principio pero es mucho menos aleatorio, es más, lo vi clarísimo. Me pregunto si también se estropea el libro si no lo coges, pero me da la impresión de que no, pues, por cómo está diseñado el resto, este autor parece más interesado en el bienestar del lector.

Tras pasármelo, lo repasé un poquito para conocer las páginas por las que no había tenido que pasar, y llegué a la conclusión de que en esta entrega es casi imposible repetir sección: Si tomas elecciones incorrectas el autor te suele encauzar en pocas páginas a la correcta. Cuida mucho de ti e incluso te proporciona aventuras adicionales cuando tomas malas decisiones. La historia como dije me enganchó, y eso que es más "blanca" que en El secreto de los caballeros y en Fire of the Inquisition, en el sentido de que no muestra tanto la violencia o penosidad de esos tiempos, a pesar de tratar de la revolución francesa. El único momento así durillo es uno que no me encontré en mi primera vuelta, solo en este repaso, donde hablan de un pueblo donde guillotinaron a 500 niños como escarmiento para la población, eso sí que es duro. Pero es el único momento y es raro que llegues a esa sección.

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